El escenario epidemiológico de las regiones tropicales, subtropicales y templadas del planeta está dominado por las enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, como el dengue, el Zika o la chikungunya. Concretamente, en Argentina, donde los brotes epidémicos de dengue son estacionales, este mosquito representa un gran riesgo para la población del norte y centro del país debido a la urbanización, los cambios ambientales y la presencia de criaderos activos del mosquito durante varios meses del año. Esta situación se ve agravada en aquellas zonas que se encuentran sobre rutas de paso internacionales, ya que el tránsito intenso de personas favorece la circulación del virus.
Por todo ello, en el año 2003 pusimos en marcha un programa de vigilancia y control de Aedes aegypti en la localidad de Clorinda, con el objetivo de realizar acciones que redujesen la presencia de ese vector y las enfermedades que puede transmitir.
Para ello, realizamos visitas periódicas a las viviendas y detectamos posibles criaderos examinando cuidadosamente los recipientes artificiales que pudieran acumular agua y servir de hábitat para las larvas del mosquito. En cada visita, se registraron y recolectaron muestras de larvas y pupas y se aplicaron larvicidas en aquellos recipientes que no pudieron removerse o destruirse.
Estas acciones de vigilancia se combinaron con una estrategia de monitoreo a través del uso de ovitrampas, unos dispositivos que presentan las condiciones ideales para que las hembras de mosquito puedan colocar sus huevos. Esto nos permitió obtener información esencial sobre los lugares y momentos que los mosquitos eligen para la puesta y sobre la densidad poblacional del vector en las áreas monitoreadas.
Además, durante las visitas a las viviendas, trabajamos en la concientización a la comunidad sobre la importancia de tener el domicilio y sus alrededores limpios y ordenados, eliminando los recipientes en desuso y dando la vuelta o tapando aquellos en uso que acumulan agua. En casos donde se detectaba un caso sospechoso de dengue, se realizaban acciones de bloqueo de foco y descacharrado, que incluyen una limpieza exhaustiva de la zona afectada y la aplicación de insecticidas especiales para eliminar a los mosquitos adultos, evitando así la transmisión del virus a las personas sanas cercanas al domicilio identificado.
En 2004, tras un año de implementación, el programa se extendió a Puerto de Iguazú y, gracias a la experiencia acumulada, en 2008, las acciones de control que se desarrollaban en estas localidades fueron transferidas a los municipios. De este modo, continuamos realizando acciones de vigilancia y monitoreo de Aedes aegypti a través del uso de ovitrampas y la inspección de viviendas, permitiéndonos identificar las áreas más vulnerables a las enfermedades transmitidas por este vector e informar al municipio para que este llevase a cabo las acciones de control necesarias. Un año más tarde, en 2009, la ciudad de Tartagal se sumó al programa.
Posteriormente, se incorporaron las localidades de Pampa del Indio (Chaco) y Añatuya (Santiago del Estero), aunque en estas últimas el enfoque se centró únicamente en la vigilancia mediante ovitrampas.

