Duración: 2020 – 2021

Objetivos: diseñar una estrategia de salud pública a medida para mitigar la propagación del SARS-CoV-2 y determinar su comportamiento en el distrito de San Antonio de Areco.

Destinatarios: comunidad local de San Antonio de Areco, personal sanitario, autoridades sanitarias locales y regionales.

Región: San Antonio de Areco, Buenos Aires (Argentina).

Municipio de San Antonio de Areco (Argentina); la Asociación para el Desarrollo Sanitario Regional (ADeSaR, Argentina); y la Universidad de Buenos Aires (UBA)

La pandemia de COVID-19, causada por el virus SARS-Cov-2, se convirtió en una amenaza global sin precedentes desde su aparición a finales de 2019. En Argentina, el reporte del primer caso el 3 de marzo de 2020 y la ausencia de una vacuna o tratamiento disponible para la población, marcó una urgente necesidad de implementar políticas de salud pública dirigidas a prevenir nuevos contagios y a reducir el impacto de la enfermedad.

En este contexto, y tras la confirmación del primer caso importado en el distrito de San Antonio de Areco el 22 de marzo de 2020, pusimos en marcha un modelo integral de abordaje para mitigar la propagación del virus en este municipio. En colaboración con otras entidades públicas y privadas, la estrategia se centró en la detección sistemática y precoz de infectados, tanto sintomáticos como asintomáticos, con su consiguiente aislamiento y monitoreo. También incluyó la vigilancia epidemiológica intensiva de grupos de mayor riesgo de infección, como el personal de salud, entre otros.

Para lograrlo, nos propusimos aumentar el número de pruebas diagnósticas realizadas a través de la implementación de técnicas de testeo agrupado o en “pool”, lo que nos permitió quintuplicar la cantidad de personas asintomáticas evaluadas sin incrementar costos ni tiempo de procesamiento. Esta estrategia, sumada al diagnóstico por PCR en tiempo real, con resultados disponibles dentro de las 12 horas de tomada la muestra, permitió identificar precozmente a los pacientes sintomáticos para que pudieran beneficiarse de diferentes opciones terapéuticas según el estadio de la enfermedad que estuviesen atravesando. El trabajo fue realizado en el laboratorio de Inmunología y Virología Clínica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

Además, se realizó el seguimiento de todas las personas con síntomas a través de un sistema de asistencia telefónica permanente y de una aplicación móvil diseñada para que el equipo médico coordinase la evolución de los pacientes. Paralelamente, se implantó un hospital de día para pacientes de Covid-19 que permitió la evaluación y administración de tratamientos precoces a aquellos pacientes con enfermedad severa, optimizándose su posibilidad de recuperación y minimizando la necesidad de internación en terapia invasiva o el uso de asistencia respiratoria mecánica.

Para complementar el modelo, desde nuestro Programa de Voluntariado pusimos en marcha la “Red de Rastreadoras Epidemiológicas” integrada por 10 voluntarias que fueron capacitadas para contactar a cada caso positivo y a todos sus contactos estrechos con el fin de detectar nuevos casos de forma temprana y aislarlos. Al mismo tiempo, incorporamos el procesamiento de la información ingresando la misma al programa GO DATA de la OPS.

 

Para evaluar la efectividad del proyecto y visibilizar la movilización de recursos generada a partir de nuestras intervenciones, colaboramos con E&Y-Parthenon para desarrollar una herramienta que permitió evaluar el costo del proyecto con respecto a los beneficios generados. En lo económico, la herramienta reveló que los recursos para el Municipio representaron el 83% del gasto total; principalmente en recursos humanos. Por otra parte, el aporte privado se centró en bienes e insumos, complementando y potenciando así la estructura de salud preexistente. En lo epidemiológico, la implementación de este modelo evitó la circulación comunitaria viral, caracterizándose la procedencia de cada uno de los contagios. Las camas de aislamiento del único hospital del municipio no llegaron al 70% de ocupación en las semanas pico de ingresos. Notablemente, la tasa de incidencia en el municipio fue de 216 por cada 10.000 habitantes, sustancialmente más baja que el promedio regional de 287 y provincial 337. La letalidad del virus fue de un 1,7%, en comparación con el 2,7% y 3,3% de la región y la provincia, respectivamente. Además, la tasa de mortalidad específica alcanzó un 3,9% por cada 10.000 habitantes, marcando una diferencia significativa frente a las cifras más elevadas de 8,6% y 11,7% en la región sanitaria y la provincia de Buenos Aires.

Un ejemplo de cooperación público-privada, que también fue evaluado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) debido a su carácter innovador, y dejó aprendizajes para ser replicados en otras localidades e instituciones con características similares a las de San Antonio de Areco.

Distinciones

  • 2022Premio Stevie International Business Oro en la Categoría Programa del año de Responsabilidad Social Corporativa LATAM. Bronce en la Categoría Responsabilidad Social Corporativa.