Actualmente, la gran mayoría de personas infectadas por Chagas no es diagnosticada a tiempo o jamás es diagnosticada ni tratada. La transmisión mediante el vector, la vinchuca, está en camino de ser controlada en varios países, pero la transmisión de madre a hijo (transmisión vertical o congénita) sigue siendo un importante desafío de salud pública. En la actualidad, los medicamentos disponibles tienen una tasa de curación muy alta en recién nacidos infectados si se administran temprano, por lo que contar con herramientas que permitan lograr el acceso a un diagnóstico correcto es de vital importancia.
Una de las mayores dificultades en el diagnóstico de la enfermedad de Chagas en el recién nacido es la necesidad de pruebas sensibles al nacer y posteriores pruebas confirmatorias que se deben realizar varios meses después de la primera prueba. En muchas regiones endémicas, la gente vive en zonas remotas, lejos de los centros de referencia, por lo que rara vez regresan para confirmar el diagnóstico u obtener la atención que necesitan. Por otro lado, los diagnósticos de base molecular tienen una sensibilidad alta para detectar infecciones congénitas, pero los laboratorios en estas regiones no tienen el personal ni el equipamiento necesarios para realizar este tipo de pruebas.
Con el objetivo de proporcionar una técnica adecuada que superase estos obstáculos, el proyecto ChagasLAMP se enfocó en evaluar el desempeño de la metodología LAMP (Amplificación Isotérmica Mediada por Bucle) como técnica molecular diagnóstica que detecta al parásito, denominado Trypanosoma cruzi, agente causal del Chagas. Una técnica de alta sensibilidad, pero más sencilla, rápida, económica y que puede ser validada en terreno.
En dos años de ejecución, el proyecto fue implementado en nueve centros de salud de Argentina, Bolivia y Paraguay, y logró reclutar a más de 7000 madres y 800 bebés, el 9,7% de las madres y el 4,2% de los bebés fueron positivos para Trypanosoma cruzi. Paralelamente, se equiparon los laboratorios y se capacitó al personal técnico en el desarrollo de la técnica LAMP, que se aplicó en todas las muestras de recién nacidos reclutados de manera paralela a la técnica de referencia. Además, se inició el seguimiento de los bebés y las madres reclutadas, informándoles de los resultados y de la posibilidad de acceder al tratamiento.


Aprovechando la oportunidad, el estudió también evaluó las pruebas serológicas rápidas para detectar infecciones crónicas en las madres reclutadas, frente a la técnica serológica convencional (ELISA).
Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase de análisis de los datos obtenidos y se espera poder generar la evidencia científica suficiente para que los países implicados aprueben esta metodología como una técnica válida para el diagnóstico de Chagas.