La administración masiva de medicamentos (MDA, por sus siglas en inglés) con ivermectina es una estrategia central para el control y la eliminación de varias enfermedades tropicales desatendidas (ETD), incluidas las geohelmintiasis (STH) –especialmente la estrongiloidiasis y la trichuriasis–, así como la oncocercosis y la filariasis linfática. El fármaco también es un tratamiento eficaz frente a otras enfermedades como la sarna y la pediculosis, frecuentes en estas comunidades.
En conjunto, estas ETD afectan a más de mil millones de personas en todo el mundo. Provocan una elevada carga de enfermedad y graves limitaciones al desarrollo educativo y socioeconómico.
Pese a que la ivermectina se considera un fármaco seguro, está contraindicado para personas de menos de 15kg por la falta de evidencias sobre su seguridad. Como consecuencia, estos niños y niñas –que se estima que son más de 250 millones– quedan excluidos de los programas de control y eliminación de enfermedades que usan este medicamento. Esto, a su vez, reduce la efectividad de las estrategias actuales de eliminación de enfermedades como problema de salud pública.
Esta necesidad fue reconocida por la OMS en 2023, cuando realizó una revisión PADO (Optimización de Medicamentos Pediátricos) que reconoció el papel central de la ivermectina en el control de las ETD, junto con la oportunidad de acelerar su avance ampliando el tratamiento al grupo de niños en edad preescolar (2 a 5 años). Este informe destacó la generación de datos de farmacocinética y seguridad sobre la ivermectina en poblaciones pediátricas como prioridad crítica para los programas de eliminación de ETD.
Desde la Fundación Mundo Sano, como parte del proyecto IVM-KIDS, abordamos directamente esta brecha crítica mediante la realización de ensayos clínicos y estudios para demostrar la seguridad, la farmacocinética y la eficacia de la ivermectina en niños que pesan menos de 15 kg, allanando el camino para su inclusión en programas de administración masiva de medicamentos.