- Acompañada por la Fundación Mundo Sano, la Ciudad de Córdoba se consolida como un modelo de acción local con políticas integrales que combinan programas sanitarios, trabajo territorial, educación, tecnología y articulación público-privada.
- La estrategia municipal tiene como objetivo lograr y mantener la eliminación de la transmisión materno-infantil de Chagas y el tratamiento de niños con Chagas congénito.
- En esta primera etapa se ajustaron las metodologías en 17 centros de salud de la Zona Sanitaria N.° 4 y se capacitó a más de 130 profesionales del equipo de salud. Esta zona, en la que residen 204.171 personas, el proyecto avanza con una visión orientada a mejorar el acceso al diagnóstico, así como la oportunidad en la atención y el tratamiento.
Córdoba, diciembre de 2025. – A un año de la puesta en marcha de la “Estrategia Municipal hacia el Control de la Transmisión Materno-Infantil de Chagas”, el intendente de la ciudad de Córdoba, Dr. Daniel Passerini, junto al representante de Fundación Mundo Sano, Dr. Roberto Chuit, presentó los avances de una iniciativa que busca convertir a Córdoba en un caso modelo dentro de un país endémico, con potencial para ser tomado como referencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El encuentro tuvo lugar en el Palacio Municipal y contó con la participación del secretario de Salud municipal, Dr. Ariel Aleksandroff y la subsecretaria de Salud, Dra. Marcela Marramá; así como representantes de centros de salud, del sector privado y de la academia.

La estrategia implementada en la Ciudad de Córdoba pone el foco en la transmisión congénita de la enfermedad de Chagas, reconociendo que en los contextos urbanos el principal desafío no es el vector, sino la falta de diagnóstico oportuno en mujeres embarazadas y en edad fértil. Durante su intervención, el Dr. Passerini señaló que “la incorporación sistemática del diagnóstico en controles prenatales y en mujeres en edad reproductiva incrementa la detección temprana, permite iniciar tratamiento oportuno y ayuda a identificar casos crónicos históricamente invisibilizados”; al tiempo que destacó que “este modelo está demostrando que es posible avanzar hacia una ciudad libre de transmisión congénita de Chagas”.
A su turno, el secretario de Salud, Dr. Ariel Aleksandroff, destacó la articulación con el Ministerio de Salud de la Provincia y detalló los principales logros: “Incorporamos el tamizaje serológico en los controles prenatales, desplegamos móviles itinerantes para realizar análisis, ecografías y diagnóstico en territorio, fortalecimos la vigilancia epidemiológica integrada y sumamos herramientas de telesalud para garantizar recaptación y seguimiento. Todo esto, acompañado por la capacitación continua de nuestros equipos.”
En un año, el proyecto fortaleció el seguimiento clínico de mujeres con diagnóstico confirmado, implementó la búsqueda activa de personas con resultado positivo y reconstruyó el vínculo con familias que durante años quedaron fuera del sistema. Además, se estableció un circuito permanente con el Laboratorio Gestando Salud, con turnos programados y trazabilidad asegurada. “La articulación entre los distintos nodos permitió saber quién necesitaba seguimiento, quién debía iniciar tratamiento y quién ya tenía su situación resuelta. Logramos evitar pérdidas en el circuito y mejorar la trazabilidad de cada caso”, destacó Aleksandroff.
Luego, el responsable del área Chagas de Fundación Mundo Sano, Doctor Roberto Chuit, subrayó el rol de la organización como institución asesora; “Mundo Sano lleva más de 30 años trabajando en el abordaje integral del Chagas, impulsando innovación, investigación aplicada y políticas públicas que permitan modelos replicables y escalables.” A continuación, Chuit enfatizó el valor estratégico del modelo cordobés destacando que “la experiencia de la ciudad de Córdoba demuestra que el control del Chagas exige una estrategia integral que combine vigilancia, diagnóstico activo, investigación, trabajo territorial y educación comunitaria, con atención prioritaria a las mujeres en edad reproductiva.”
La Ciudad de Córdoba se posiciona, de esta manera, como referencia nacional y regional, mostrando que el trabajo coordinado puede transformar la respuesta sanitaria en contextos urbanos. El enfoque integral y la cooperación interinstitucional se consolidan como pilares clave para avanzar hacia la eliminación de la transmisión materno-infantil del Chagas. “Este modelo tiene potencial de réplica regional. Sólo necesitamos profundizar el trabajo para generar evidencia sólida que muestre el impacto real de la cooperación interinstitucional y comunitaria”, enfatizó Chuit.

Proyecto
En esta primera etapa, el proyecto se implementó en 17 Centros de Salud de la Zona Sanitaria N°4, un área periférica con barrios y asentamientos de gran diversidad sociocultural, donde el 24% de la población es migrante. Esta zona concentra el mayor número de embarazadas en control y el 20% de los nacimientos vivos de la ciudad. Además, cuenta con una red sanitaria integrada, historias clínicas digitales y el Hospital Príncipe de Asturias como centro de referencia.
‘Estas características, sumadas a la multiplicidad de actores y a los circuitos heterogéneos de atención, plantearon desafíos concretos para la articulación y el seguimiento”, subrayó Marcela Marramá, subsecretaria de Salud de la Ciudad de Córdoba. Sin embargo, Marramá enfatizó que las acciones territoriales demostraron que la búsqueda activa es efectiva y necesaria y destacó que “durante 2026 se iniciará la transferencia paulatina al resto de las zonas programáticas”
Contexto demográfico
La enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, cuya transmisión original se produce a través de las heces de la vinchuca. También puede transmitirse por vía oral, por transfusiones sanguíneas, trasplantes de órganos o accidentes de laboratorio. En la actualidad, sin embargo, la principal vía de transmisión es la materno-infantil, es decir, de una persona gestante infectada a su bebé durante el embarazo o el parto. La coexistencia de estas vías, sumada a los movimientos migratorios de las últimas décadas, ha convertido al Chagas en un desafío de alcance global.
En Argentina, la historia de la enfermedad de Chagas está vinculada al desarrollo rural, la pobreza estructural y los intensos procesos de migración interna. Durante décadas, las políticas de control se enfocaron en la eliminación del vector —la vinchuca— y la mejora de las viviendas rurales. Sin embargo, en los últimos años el abordaje se ha ampliado hacia el control de la transmisión materno-infantil, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la sensibilización de la población.
Según las estimaciones epidemiológicas más recientes, en Argentina habría 6.242.803 personas expuestas, 706.112 infectadas y más de 190.650 afectadas por cardiopatías de origen chagásico.
